En el marco del Día Internacional de las y los Trabajadores, la Copresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo, reafirmó el compromiso del pueblo nicaragüense con la paz, la unidad y el trabajo digno, resaltando el protagonismo de las familias en la construcción de un país próspero y seguro.
“Celebramos este primero de mayo en permanente agradecimiento al Padre Dios, por todas las victorias que ha convertido esta patria nuestra en una próspera y segura tierra sagrada por tanto heroísmo”, expresó Murillo, subrayando que Nicaragua avanza fortalecida por el espíritu de lucha y dignidad de su pueblo.
La Copresidenta destacó que esta fecha representa no solo una conmemoración, sino también una reafirmación de los valores cristianos, solidarios y comunitarios que sostienen el modelo de desarrollo del país. “Toda Nicaragua es de trabajo y paz, de seguridad y unidad. Toda Nicaragua vibra en armonía y alegría de luz, vida y verdad”, afirmó.
Murillo enfatizó que el pueblo nicaragüense continúa comprometido con el bien común, fortaleciendo el trabajo como un derecho y un deber que dignifica. “Nos comprometemos todos como gran pueblo a seguir cultivando el bien de todos, fortaleciendo el trabajo nuestro digno laurel y el honor de la paz como nuestra enseña triunfal”, señaló.
Asimismo, resaltó la importancia de la fraternidad y la solidaridad entre los pueblos del mundo, recordando el mandato cristiano de amor al prójimo como base para construir sociedades más justas. “Debemos avanzar estableciendo y fortaleciendo más lazos de fraternidad, que es amor y reconocimiento del sentido de comunidad, de familia humana”, indicó.
En su mensaje, la compañera Rosario también transmitió un saludo del Comandante Daniel Ortega al pueblo trabajador, reiterando que Nicaragua continúa avanzando “siempre más allá”, con fe, esperanza y determinación.
“Hoy, primero de mayo, hoy, mañana y todos los días celebramos el trabajo, el bien común, la paz, la alegría y la prosperidad. Vamos adelante, compañeros, compañeras, siempre más allá”, concluyó.