Por: J. Santamaría
Más allá…
Siempre más allá…
Iba con sus inmensas botas
El hombre formidable
El general
Luz del Sol
Nacido de la caldera
Marcando el futuro con su fusil.
El Guerrillero
El Chamán
El Caudillo
Profeta de Nicaragua
Cacique Mayor
Del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional
Sandino,
hijo de la patria,
De América Latina.
Ante tu silueta tiemblan,
los mismos de siempre,
Los vende patrias,
Los injerencistas,
Los opresores,
El yugo de nuestra raza.
Te temen porque conocen muy bien sus fechorías, y osaban llamarte “Bandolero”.
Pero vos… incorrupto, hombre de la silueta y el sombrero, desposeído, que sin tierra germinaste un pequeño ejército loco de voluntad y sacrificio,
y a nosotros,
tus hijos,
Rebeldes…
Que con Dignidad y soberanía defendemos nuestra patria.
La causa, la misma causa
Augusto C. Sandino.
Siempre seguirá viviendo,
Siempre y siempre más allá.
Te puede interesar: Rubén Darío: Horizontes culturales de un viajero del alma