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Diario Barricada
Nacionales

Compañera Rosario Murillo: Este es un pueblo de Dios que avanza hacia más victorias

Mercedes Estrada
Mercedes Estrada 19 de julio, 2026 • 4 min de lectura

La Copresidenta de la República, compañera Rosario Murillo, cerró el acto central de conmemoración del 47 aniversario del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista con un mensaje dirigido a las familias nicaragüenses, en el que reafirmó que las victorias alcanzadas por el país pertenecen al pueblo y destacó que la fortaleza de Nicaragua proviene de la fe en Dios, el amor y la defensa permanente de la paz.

La compañera Rosario inició sus palabras retomando el mensaje del Copresidente Daniel Ortega, al señalar que todos los logros y glorias alcanzados durante estos años corresponden al pueblo nicaragüense, protagonista de una historia marcada por desafíos, sacrificios y victorias.

La Copresidenta expresó que la multitud reunida en la Plaza de la Fe y las más de 300 actividades conmemorativas realizadas en municipios y comunidades de todo el país reflejan la firmeza y la unidad de un pueblo que mantiene como prioridad la defensa de la paz y el bienestar colectivo.

Indicó que Nicaragua ha vivido momentos de dolor y de amor, experiencias que han fortalecido el espíritu de los nicaragüenses y les han enseñado que la lucha verdadera se libra con amor y no con odio.

“Nosotros no luchamos con odio; nosotros luchamos con amor y por amor”, afirmó, subrayando que esa convicción representa la esencia del pueblo nicaragüense y explica la fortaleza espiritual con la que ha enfrentado cada etapa de su historia.

Sostuvo que esa fuerza no nace de la maldad, de la envidia ni de sentimientos destructivos, sino del poder de Dios, que, según expresó, se manifiesta permanentemente en Nicaragua y acompaña a quienes han mantenido la esperanza y la confianza en medio de los retos.

La Copresidenta señaló que el pueblo ha aprendido a transformar las dificultades en oportunidades para avanzar y aseguró que la historia nacional ha forjado una identidad basada en la fe, la perseverancia y la capacidad de superar cada obstáculo.

En ese contexto recordó el legado de Rubén Darío, del General Augusto C. Sandino y de los héroes nacionales, afirmando que la existencia de esas figuras demuestra la presencia de una fuerza superior que impulsa al pueblo nicaragüense a seguir adelante.

Asimismo, manifestó que aun frente al sufrimiento y los desafíos, los nicaragüenses reconocen las bendiciones de Dios y encuentran en ellas la fortaleza necesaria para construir un país en paz, fortaleciendo el cariño, la unidad y el compromiso con las familias.

La Copresidenta expresó que la principal celebración de este 47/19 es la presencia de Dios en Nicaragua y la convicción de que el país continuará avanzando hacia nuevas victorias sustentadas en la paz, el bienestar, el amor familiar, la juventud, las mujeres y los adultos mayores.

Durante su intervención destacó que las familias nicaragüenses merecen vivir en tranquilidad, seguridad, estabilidad y prosperidad, valores que calificó como fundamentales para garantizar el desarrollo del país.

Añadió que la estabilidad y la seguridad crean las condiciones necesarias para el trabajo, el crecimiento económico y la prosperidad de todos los hogares, insistiendo en que esos principios constituyen la base para construir el futuro de Nicaragua.

Al concluir su mensaje, la Copresidenta envió un saludo a las familias nicaragüenses y expresó su deseo de que Dios continúe otorgando salud, vitalidad, fortaleza y gloria al pueblo para seguir forjando el porvenir de la nación.

“Seguridad, tranquilidad, estabilidad y paz; todo eso es prosperidad. Que Dios nos dé a todos salud, vitalidad, vigor y gloria para continuar forjando el porvenir”, concluyó.