Saltar al contenido
Diario Barricada
Nacionales

Copresidenta Rosario Murillo: “Nuestro camino es la paz, nuestro horizonte irrenunciable es la paz”

Mercedes Estrada
Mercedes Estrada 02 de septiembre, 2026 • 4 min de lectura

La Copresidenta de Nicaragua, compañera Rosario Murillo, destacó los tiempos que viven las familias nicaragüenses y resaltó la fuerza y fortaleza del espíritu del pueblo, durante sus declaraciones de este 2 de septiembre.

“Excelentes tiempos los que gracias a Dios vivimos, excelentes tiempos de las familias nicaragüenses, para las familias nicaragüenses, porque se ve en óptimo grado la fuerza del glorioso espíritu nicaragüense por gracia del Padre”, expresó.

Murillo señaló que esa fuerza y fortaleza invicta se manifestó en la ciudad de León, Capital de la Revolución.

“Porque sabemos de luchas, está esa fuerza. Porque sabemos de honores, está esa fuerza. Porque somos de fe, esperanza y certeza está esa fuerza que cada día además crece desde esta Nicaragua que es altar y ara de ofertorios permanentes a Jesucristo nuestro Señor y al Dios de todos los triunfos”, manifestó.

La Copresidenta destacó los caminos de concordia y bien común que, dijo, no se detienen.

“Juventud Presidente, Pueblo Presidente. Los caminos de concordia y bien común no se detienen. Somos nicaragüenses para gloria y gracia, por gracia de Dios. Patria para todos, patria de todos, patria para venerarla, respetarla, amarla. ¿Cómo corresponde? Nicaragua es canto de vida y esperanza”, afirmó.

En sus palabras, Murillo hizo referencia a la obra del poeta nicaragüense Rubén Darío y citó fragmentos de su poema Los motivos del lobo, destacando el mensaje de paz, esperanza y fe contenido en la poesía del Príncipe de las Letras Castellanas.

“Y ahora decimos: ‘Ven, Señor Jesucristo, sigue con nosotros porque todos juntos somos como pueblo de Dios cantos a su gloria, cantos a su victoria’. Sabemos que la principal victoria es la paz”, expresó.

Asimismo, recordó la jornada desarrollada en la ciudad de León.

“Ayer, en ese espléndido atardecer con la catedral Patrimonio de la Humanidad, de fondo lucimos el oro encendido de nuestro espléndido sol. Ayer lucimos las arcas de Alianza. Ayer lucimos el fervor cristiano revolucionario y evolucionario de esta bendecida Nicaragua. Es siempre digna y soberana”, manifestó.

Murillo resaltó el fervor cristiano y la unidad del pueblo nicaragüense, señalando que existe una voluntad de construir concordia para avanzar.

“El fervor cristiano revolucionario y evolucionario de un pueblo que cree firmemente y que crea fraternal y solidariamente la indispensable concordia para vivir, para crecer, para avanzar, para en armonía y solidaridad la pobreza impuesta”, dijo.

“¡Aquí hay patria! Y lo decimos en voz altísima, hay patria. Hay patria. Aquí vamos adelante. Aquí somos todos juntos”, añadió.

La Copresidenta también evocó nuevamente la poesía de Rubén Darío, haciendo referencia a las “viejas espadas” y a las glorias históricas de Nicaragua, así como a los héroes que han marcado la historia nacional.

“Somos gran Rubén, gran nicaragüense por gracia de Dios, la marcha triunfal de las grandes y nobles almas que aquí vivimos, soñamos y merecemos lo mejor”, expresó.

En ese sentido, mencionó a figuras históricas de Nicaragua:

“Somos la patria grande de Nicarago, de Diriangen, de Adiac, de los indios flecheros, de Andrés, de José Dolores, de San Jacinto, de Zeledón, de Sandino, de Carlos, de Tomás, del vigor y la gloria de haber expulsado a los filibusteros, a los invasores en todo tiempo”.

También destacó la esperanza como elemento fundamental para el pueblo nicaragüense.

“Nos encontramos entre los ramos de la esperanza que surgen primaverales, atravesando impertérrita por el bosque de males sin temer a la serpiente. La esperanza sigue como un Dios con los astros del cielo que nos acompañan siempre”, expresó, citando palabras de Rubén Darío.

Finalmente, Murillo reiteró que la paz constituye el principal camino y horizonte para Nicaragua.

“Nuestro camino es la paz, nuestro horizonte irrenunciable es la paz. Nuestras banderas azul y blanco y rojinegra ondean airosas y orgullosas en tantas manos jóvenes y de todos los tiempos de esa juventud entre nubarrones que conocemos y que enfrentamos con la fuerza invariable de la paz que todos consolidamos, porque la paz es lo que todos queremos”, afirmó.

La Copresidenta concluyó sus palabras evocando nuevamente a Rubén Darío, a través de versos de A Roosevelt, destacando la figura del poeta nicaragüense y su visión de un futuro mejor.