La Copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, destacó la paz, la unidad, la solidaridad y la lucha contra la pobreza como pilares de los avances alcanzados por las familias nicaragüenses, al tiempo que llamó a continuar construyendo una vida basada en el amor y el bien común.
La Copresidenta señaló que Nicaragua vive “excelentes tiempos, tiempos de victoria”, atribuyendo estos avances a las bendiciones de Dios y destacando particularmente las victorias de la paz, la esperanza, la hermandad y los valores de familia y comunidad.
“La bendición suprema es la paz, porque en paz podemos avanzar contra la pobreza y avanzar contra el odio”, expresó la Copresidenta Rosario Murillo.
Rosario Murillo: la paz permite avanzar contra la pobreza
Durante sus declaraciones, la Copresidenta sostuvo que la paz constituye una condición fundamental para continuar avanzando en la lucha contra la pobreza y generar mejores condiciones para las familias nicaragüenses.
En ese sentido, destacó la importancia de construir una sociedad basada en la esperanza, la solidaridad y la unidad, frente a las expresiones de odio y confrontación.
“Con amor todos podemos, con amor todos vencemos, con amor vamos adelante en paz y bien”, afirmó Rosario Murillo.
La Copresidenta relacionó además el amor con la capacidad de las familias y comunidades para enfrentar las dificultades y continuar trabajando por mejores condiciones de vida.
“El espíritu es fuerza para construir”
La compañera Rosario también reflexionó sobre el significado del espíritu y sostuvo que este debe estar orientado a construir y generar beneficios para la vida en paz.
“El espíritu es fuerza y fuerza para construir, es fuerza para desatar todos los beneficios de la vida en paz”, manifestó.
En sus palabras, señaló que las familias nicaragüenses continúan avanzando pese a las expresiones de odio y dificultades, destacando el valor del amor como elemento para superar esas situaciones.
La Copresidenta afirmó que la falta de amor representa una forma de miseria y que el odio constituye una expresión de esa ausencia de amor.
Salud, educación e infraestructura como expresiones del desarrollo
En su intervención, la compañera Rosario contrastó las condiciones actuales del país con períodos anteriores y destacó los avances que, según señaló, se han alcanzado en áreas como salud, educación, infraestructura, agua potable, energía, comunicaciones y vivienda.
“¿A dónde están los hospitales? Ahora hay hospitales. ¿A dónde están las universidades del pueblo? En aquellos tiempos de miseria. Ahora hay universidades”, expresó.
Asimismo, mencionó la construcción y ampliación de carreteras y puentes, así como el acceso a servicios básicos y viviendas.
La Copresidenta también recordó las dificultades que enfrentaban anteriormente familias que necesitaban acceder a exámenes especializados o tratamientos médicos, señalando que muchas personas debían recurrir a la solidaridad para poder costearlos.
La salud como derecho y atención para las familias
Otro de los aspectos abordados por la Copresidenta fue el acceso a la salud, destacando la importancia de que las familias nicaragüenses puedan contar actualmente con servicios médicos y especializados.
En ese contexto, recordó situaciones en las que familias buscaban recursos económicos para realizarse una tomografía o un examen especializado.
Rosario Murillo sostuvo que estos cambios forman parte de una visión orientada al bienestar de las familias y destacó la ampliación de servicios públicos como parte de las transformaciones que vive Nicaragua.
“Más allá del mal está la vida buena”
En la parte final de sus declaraciones, la Copresidenta llamó a mantener la mirada puesta en el bien común y en las capacidades del pueblo nicaragüense para continuar construyendo.
“Más allá del mal está la vida y la vida buena, bendecida, prosperada y victoriosa”, afirmó.
Asimismo, destacó las enseñanzas y prácticas cristianas, socialistas y solidarias, vinculándolas con el compromiso de construir una sociedad basada en la paz y la fraternidad.
La compañera Rosario también hizo referencia a las enseñanzas de Jesucristo como parte de ese llamado a la unidad y al amor entre los nicaragüenses.
“Tenemos paz y un pueblo luchador que sabe amar, amarnos los unos a los otros como mandató el príncipe de la paz Jesucristo nuestro Señor”, expresó.
La Copresidenta concluyó destacando que, frente a las expresiones de odio y confrontación, Nicaragua continúa avanzando sobre la base de la paz, el bien común, la solidaridad y el trabajo de las familias nicaragüenses.