“El día 28, que és el propio día de su martirio, pero floreció, floreció y floreció, y florece, vamos a estar nominando un día para el Héroe Internacionalista, los Héroes Internacionalistas, todas las Personas de otros Pueblos que han dado su Vida por la Paz en Nicaragua. Y desde ese espacio que vamos también caminando hacia el Siempre Más Allá, 47/19, rendir Homenaje a todos esos Héroes que, con desprendimiento, con desapego, con Amor, Amor Cristiano, Amor Redentor, Amor Salvador, Amor Solidario, han dado su Sangre Santa, Santificada, su Vida, para que el Pueblo nicaragüense alcance lo que Gracias a Dios tenemos: Paz, Bienestar, Derechos, Libertades… Paz, desde la Dignidad Suprema de Tod@s”– Cra. Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua, 23 de abril de 2026.
En cada corazón revolucionario brilla una estrella de cinco puntas símbolo de los cinco continentes de este azul planeta.
La humanidad, que afronta días aciagos a causa de las agónicas violencias de la ultraderecha conservadora, que se nutre del fascismo del siglo pasado, pero con nuevas estrategias para intentar mantener su hegemonía mundial, necesita con urgencia fortalecer la solidaridad entre los pueblos y entre los individuos. Hacerle frente a la incertidumbre con la certeza de la ternura de los pueblos, como definió el Comandante Tomás Borge Martínez, a la solidaridad. El internacionalismo no se reduce a los nacionalismos estrechos, sino concibe la lucha de los pueblos contra el imperialismo como una sola, sentir la injusticia donde sea, en cualquier lugar donde la vida sea amenazada por el modelo de muerte y despojo del capitalismo.
En Nicaragua, a finales de los años setenta, hermanos y hermanas internacionalistas, combatieron en los frentes guerrilleros, ofrendando sus vidas, hasta el triunfo de la Revolución Popular Sandinista, el 19 de julio de 1979.
Luego, estuvieron en la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización, en la defensa ante la agresión contrarrevolucionaria, en los cortes de café y algodón, trabajando en las cooperativas agrícolas, con alegría y esperanza en el nuevo amanecer, en el hombre y mujer que emergía con el corazón limpio. En la década de los ochenta, no faltó la poesía y el canto, el trabajo cotidiano en el campo. Esto los convirtió en objetivo de la contrarrevolución, que, como los ultraderechistas de todo el continente y el mundo, ven enemigos que deben ser destruidos en toda aquella persona que no piensa como ellos. Por eso, evocamos al Comandante Ernesto Che Guevara, y su llamado a la unidad antiimperialista de los pueblos para resistir, luchar y vencer.
Para los sandinistas el internacionalismo es un principio sagrado, es la más hermosa expresión de humanidad, de solidaridad y fraternidad. Es la práctica de la reciprocidad, que es la base del Buen Vivir, es dar y recibir, compartir lo que tenemos.
Internacionalismo es compartir, juntar fuerzas contra el capitalismo, neocolonialismo y el dominio hegemónico. Es mantener los ojos, los sentimientos y pensamientos, en el camino de la utopía de la nueva sociedad y la nueva humanidad.
Benjamín Linder, ejemplo de internacionalismo
Benjamín Linder es el arquetipo del internacionalismo. Alegre, servicial, artista e ingeniero, pero, sobre todo, compañero, hermano. Decidió poner sus dones de ingeniero al servicio de la comunidad de la comunidad de San José de Bocay, en El Cuá, en Jinotega, donde se propuso construir una pequeña hidroeléctrica. El 28 de abril de 1987, fue asesinado junto a los nicaragüenses Sergio Hernández y Pablo Rosales.
En homenaje a Benjamín Linder, la Asamblea Nacional de Nicaragua declaró el día 28 de abril como el «Día del Héroe Internacionalista». Con esta declaratoria se reconoce la solidaridad de ciudadanos extranjeros que han apoyado el desarrollo, la paz y la revolución en Nicaragua. En cada lugar de Nicaragua, se recordará con respeto y admiración a las heroínas y héroes que han dejado su huella luminosa en el camino de la revolución y evolución de Nicaragua.
Fecha propicia para evocar la gesta de los internacionalistas que lucharon junto al General Augusto C. Sandino, en las filas del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN), entre ellos, el general guatemalteco Manuel María Jirón Ruano, el coronel salvadoreño Farabundo Martí, Carlos Aponte (Venezuela), Gregorio Gilbert (República Dominicana), José Paredes (México): Joven mexicano que se unió al EDSN en 1927 y fungió como portavoz de Sandino ante el gobierno mexicano en 1929, Rubén Ardila Gómez(Colombia).
Biografía mínima de Benjamín Linder
Ernest Benjamin Linder, o Ben Linder nació en California, el 7 de julio de 1959. En 1977 se graduó de la Escuela Secundaria Adams en Portland, Oregon. En 1983, se graduó con una licenciatura en Ingeniería Mecánica, dejó su casa en Oregon en el verano y se trasladó a Managua, capital de Nicaragua, llevando su monociclo con el que acostumbraba hacer malabares para entretener a la niñez. En 1986, se trasladó desde Managua a El Cuá, un pueblo situado en una zona de guerra en Nicaragua. Ahí formó un equipo para construir una planta hidroeléctrica y así llevar electricidad al poblado. Mientras vivía en El Cuá, Linder también participó en las campañas de vacunación haciendo uso de su talento como payaso, malabarista y monociclista, lo que hacía asiduamente para entretener a los niños de la localidad. El 28 de abril de 1987, manos asesinas le arrebataron la vida. Desde entonces vive en la memoria y el corazón de Nicaragua.